Al poner sobre la mesa su renuncia a la dirigencia nacional del PRI y a su candidatura al Senado de la República por la Coalición Fuerza y Corazón por México, a cambio de la declinación de Jorge Álvarez Maynez de Movimientro Ciudadano, a favor de Xóchitl Gálvez, Alejandro Moreno puso contra las cuerdas y dinamitó el supuesto avance político del candidato de Dante Delgado en la carrera presidencial.
Era previsible que Álvarez Maynez no aceptaría la oferta, a pesar de que él mismo, y Dante Delgado, habían reiterado, en diferentes ocasiones, que podrían considerar sumarse a la coalición opositora, siempre que Alejandro, “Alito” Moreno, dejara la Presidencia del PRI.
Al retractarse y rechazar el reto del priista, Jorge Álvarez Maynez y su partido volvieron al sitio del que se habían esforzado en salir: el de esquiroles de la contienda, incorporados a ella con la misión expresa de dividir el voto opositor y, con ello, abonar a una eventual victoria de Morena y su candidata, Claudia Sheinbaum Pardo.
