Staff LoquePasa

El avance de los días y las definiciones, jurídicas y políticas, alrededor de la investigación al ministro en retiro, Arturo Zaldivar Lelo de Larrea, han empezado a afectar su posición en la campaña de Claudia Sheinbaum.

Zaldivar puede tener todo el apoyo y protección del presidente López Obrador, pero eso no le garantiza que la candidata lo siga escuchando, menos que lo incluya en su cuarto de guerra, cuando todas las voces autorizadas, y cada vez más dentro de Morena, señalan que la posición del ministro es insostenible y que a la candidata le costará cada día más, mantener su respaldo a quien repentinamente, fue convertido en el villano favorito, al grado de que su escándalo ha apartado el interés de los ciudadanos, y también de muchos políticos, de los hijos del presidente y su larga lista de amigos indiscretos que presumen su trafico de influencias en llamadas telefónicas.

La intervención de Mario Delgado en forma de respaldo morenista al ministro del escándalo tampoco ayuda, pues ha convertido un tema de responsabilidad personal, en una política institucional de encubrimiento a escandalosos actos de corrupción que estarían por probarse; justo lo que en estos momentos Claudia Sheinbau, no necesita después de su silencio ante los reclamos de Xochitl Gálvez por los contratos que involucran a los hijos del presidente y su admisión, tardía, de que su familia sí tiene cuentas en paraísos fiscales.

La candidata de Morena parece tener demasiadas bolas en el aire, como para todavía cargarse con la defensa de un hombre, Arturo Zaldivar, a quien el propio presidente, Andrés Manuel López Obrador, colocó en el paredón cuando hace unas semanas, confesó que le llamaba por teléfono cuando quería que un asunto judicial de importancia para su gobierno,se resolviera de manera favorable.

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