Cinco años viviendo como rey en Nueva York por su “trabajo” para la 4T y justo ahora regresa a la UNAM. El ex rector, que nunca defendió a su universidad de los ataques presidenciales, trabaja para AMLO y Sheinbaum, por lo que solo puede venir a una cosa: abrir la institución desde dentro para entregarle la Rectoría a Morena. Algunos le dicen operación política, pero en realidad es la consumación de una traición largamente anunciada.
